Cómo afecta el cambio de divisa en el comercio internacional

Cómo afecta el cambio de divisa en el comercio internacional

miércoles, 10 de junio de 2015
El tipo de cambio es el motivo por el cual, cuando viajamos a un país que utiliza una moneda diferente a la nuestra encontramos productos o servicios con precios sensiblemente más baratos o todo lo contrario.
Cómo afecta el cambio de divisa en el comercio internacional

En la mayoría de los casos, en realidad mantiene el mismo precio absoluto y lo único que cambia es la moneda. Sin embargo, en otros casos no y esto afecta de forma directa a las importaciones y exportaciones de un país. Como vemos, se trata de un factor importantísimo en el comercio internacional.

Cada moneda tiene un valor diferente y en el mundo existen multitud de monedas con valores distintos unas de otras. En este sentido, son las autoridades monetarias de cada país o comunidad de países las que establecen estos valores y fijan el tipo de cambio, es decir, el valor de una moneda frente a otra.

Es un valor variable por lo que cuando una moneda pierde valor frente a otra, en un mercado interno nosotros perdemos poder adquisitivo ya que con nuestra moneda podremos conseguir una menor cantidad de productos o contratar menos servicios. Lo mismo sucede en sentido contrario, y este juego entre el valor de una moneda y lo que se puede hacer con ella es lo que se conoce como inflación.

¿Cómo afecta el tipo de cambio a las exportaciones?

El tipo de cambio, además de establecer el valor de una moneda frente a otra también marca su poder adquisitivo. Cuando una moneda pierde valor en un mercado internacional, en cambio, los precios del país en cuestión también se reducen de cara al resto de países por lo que las exportaciones pueden aumentar significativamente.

Esto se produce porque al rebajar el valor de los precios en un país, los otros países pueden consumir estos productos a un precio menor por lo que habitualmente, se consume más y llega a un mayor número de clientes.

Esta devaluación o revalorización de una moneda en realidad no suele ser una decisión de una autoridad monetaria sino que en la mayoría de casos acostumbra a ser una consecuencia de los desequilibrios en la balanza comercial de un país.