Puerto de Ashdod

Exportaciones a Israel: curiosidades a tener en cuenta

lunes, 20 de julio de 2015
Israel es un punto estratégico de primer nivel en el Mediterráneo oriental: puerta de entrada a Asia y con tradición comercial con occidente es un atractivo más que sugerente para el comercio marítimo internacional.
Puerto de Ashdod

Israel, además de por su privilegiada situación en el costado oriental del Mediterráneo, se trata de un país muy atractivo para el comercio marítimo internacional. La principal razón es su cultura, más afín a la de occidente que a los preceptos orientales que marcan la zona. Eso permite que una partida de productos que sirva para el mercado mediterráneo más que para el oriental, pueda destinarse a Israel, y aun así, aprovechar también este importante puerto mediterráneo como puerta de entrada a productos de tradición islámica gracias a la convivencia con estos países.

Certificado Kosher como máxima exigencia

Tal como ocurre con los productos alimenticios árabes, los prefectos religiosos son un importante factor a tener en cuenta a la hora de exportar a Israel. La religión judía marca que todos los productos que se consuman se hayan elaborado siguiendo las normas reflejadas en el levítico, las cuales prohíbe el consumo de cerdo, permite el consumo de animales acuáticos siempre que tengan aletas y escamas (quedando excluidos por tanto mariscos y peces del tipo siluros entre otros), y aves que no sean de presa. Aunque hay otros principios kosher (tal como se hacen llamar) globales como la prohibición de consumir sangre, teniendo que ser desangrado todo producto que se quiera exportar a Israel.

Cómo conseguir el certificado kosher

Para conseguir el certificado kosher que te permite exportar a Israel, tendrás que ponerte en contacto con la Jefatura del Rabinato más cercana para que un rabino expida el documento que certifica que los productos a comerciar han seguido la tradición kosher. Con este documento, a la llegada al puerto de Ashdod, se expedirá otro que confirme la posibilidad de introducir estos productos en el país.

Este certificado, obligado en Israel, no es obligatorio pero sí interesante para exportar a otros países con gran arraigo de la cultura judía como puede ser exportar a Estados Unidos, otorgando un beneficioso plus que aplicar a sus productos y que lo distingan del resto del mercado.

Entre oriente y occidente

Conflictos políticos aparte, Israel es rica en aunar culturas. Jerusalén, capital del estado, es la ciudad de las culturas por excelencia, conviviendo en ella la cultura cristiana, islámica y obviamente judía, resultando un fuerte muy interesante para el comercio que abastece a las distintas necesidades de las tres culturas. No conviene perder de vista esta especial circunstancia para, por ejemplo, tener en cuenta que el cerdo es algo prohibido tanto para la islámica como para la judía, por lo que se le puede ofrecer alternativas a ambos pueblos.