EU-ETS: el nuevo coste estructural que redefine la logística europea

El Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU-ETS) ha pasado de ser un concepto ambiental a convertirse en un coste fijo e ineludible dentro de la cadena logística.

Desde el 1 de octubre de 2025, los carriers están obligados a compensar el 70% de sus emisiones (frente al 40% de 2024).

Este coste se calcula con un valor de referencia de 71,07 €/EUA y un tipo de cambio de 1,16 USD/EUR, aplicándose de forma transparente sobre cada ruta.

Impacto por tipo de contenedor

  • Ruta Extremo Oriente → Europa del Norte: 33 €/TEU DRY vs 79 €/TEU Reefer
  • Costa Este Norteamérica → Sur de Europa: 58 €/TEU DRY vs 108 €/TEU Reefer

El transporte refrigerado es el más afectado, debido a su mayor consumo energético y emisiones.

Consecuencias para la competitividad

El EU-ETS introduce una desventaja inmediata para los exportadores europeos frente a competidores de países sin esta regulación. Además, deja de ser un recargo negociable como el BAF: ahora es un coste normativo fijo que debe integrarse en el presupuesto logístico.

Recomendaciones desde AGC

  1. Auditar los recargos ETS. Verificar que los valores aplicados por carriers y transitarios se ajusten a los publicados oficialmente.
  2. Presupuestar de forma independiente. Separar el ETS del flete base para una previsión realista del coste total.
  3. Evaluar opciones más sostenibles. Priorizar navieras con inversiones en combustibles alternativos; a medio plazo, menos emisiones significan menos ETS.

El ETS no es una tendencia pasajera, sino un nuevo marco de costes que exige transparencia, control y visión estratégica a largo plazo.